In June 2020, Jefferson Torresdale Hospital, a hospital in Philadelphia, attempted to deport A.V., a member of the Philadelphia community, after he suffered catastrophic brain injuries from a motorcycle accident a month before. Jefferson Torresdale tried to coerce A.V.’s family into consenting to his transfer by failing to provide appropriate language access, working with a medical transportation company that intimidated the patient’s family, and lying about treatment plans in the receiving country. A.V. had lived in the United States for about 20 years at the time, and he could have died if he had been forcibly transported to Guatemala, his country of origin. After community mobilization and advocacy the hospital was forced to stop the deportation. A.V.’s family is very active in the campaign to stop medical deportations because they “hope no one else has to go through something like this again.”


En junio de 2020, el Hospital Jefferson Torresdale, un hospital en Filadelfia, intentó deportar a A.V., un miembro de la comunidad de Filadelfia, luego de que sufrió lesiones cerebrales catastróficas por un accidente de motocicleta un mes antes. Jefferson Torresdale intentó obligar a la familia de A.V. para que consintieran su transferencia al no proporcionar el acceso de idioma adecuado, al trabajar con una empresa de transporte médico que intimidaba a la familia del paciente y al mentir sobre los planes de tratamiento en el país al que lo querían enviar. A.V. había vivido en los Estados Unidos durante unos 20 años en ese momento, y podría haber muerto si lo hubieran transportado a la fuerza a Guatemala, su país de origen. Después de la movilización y defensa de la comunidad, el hospital se vio obligado a detener la deportación. La familia de A.V. continúa muy activa en la campaña para detener las deportaciones médicas porque “esperan que nadie más tenga que pasar por algo como esto nuevamente”.